mínima o nula.
En la gran mayoría de las ocasiones se realizan bajo anestesia local, igual que otros muchos tratamientos odontológicos y sólo se percibe el
ruido de los instrumentos y sensaciones de presión o “runruneo” en la zona. En el postoperatorio puede presentarse una molestia ligera al cesar
el efecto de la anestesia, aunque ocasionalmente podría ser más intensa.
Sólo en algunas personas con especial predisposición puede presentarse, habitualmente a partir de las 24 horas de la intervención, inflamación
de la zona operada y hematoma. Estos fenómenos no representan ningún problema y son el reflejo de la reacción reparadora de los tejidos tras
la intervención.
En casos muy concretos, bien por indicación facultativa o porque el paciente lo solicite, la intervención de colocación de implantes dentales se
realizará bajo los efectos de anestesia general, generalmente en régimen hospitalario.
Su Equipo Implantológico le recomendará la mejor manera de efectuar el tratamiento y le ayudara a evitar las molestias tras la colocación de
sus implantes.